En contextos asistenciales cada vez más complejos, profesionales y técnicos de la salud pueden encontrarse frente a pacientes que, además de una necesidad física, presentan ansiedad, estrés, crisis emocionales, desregulación o sufrimiento psicológico. Para fortalecer las herramientas con que estos equipos enfrentan dichas situaciones, la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Andrés Bello presenta el Diplomado en Salud Mental para Profesionales de la Salud, un programa 100% online orientado a comprender, detectar y abordar inicialmente situaciones de salud mental desde una perspectiva integral y dentro de los límites del propio rol profesional.
Cuando el motivo de consulta no cuenta toda la historia
Un paciente puede llegar por dolor, una enfermedad crónica, una urgencia o un proceso de rehabilitación. Pero detrás de esa consulta también pueden aparecer miedo, angustia, estrés o una crisis emocional.
¿Qué hacer cuando eso ocurre? ¿Cómo contener sin exceder las propias competencias? ¿Cuándo una primera intervención puede ser suficiente y cuándo corresponde activar una red de apoyo o derivar a atención especializada?
Estas preguntas no son exclusivas de quienes trabajan directamente en salud mental. Profesionales de enfermería, medicina, kinesiología, terapia ocupacional, nutrición, matronería, trabajo social y otras disciplinas pueden enfrentarlas como parte de su práctica cotidiana.
El desafío está en que una atención centrada únicamente en la dimensión física puede dejar fuera factores emocionales, psicológicos, familiares y sociales que también influyen en el bienestar de una persona. A esto se suman dificultades para reconocer señales de alerta, comunicarse con pacientes en crisis o determinar cuándo una situación requiere apoyo especializado.
Atender la salud mental no significa convertirse en especialista
Incorporar una mirada de salud mental en la atención sanitaria no implica reemplazar el trabajo de psicólogos, psiquiatras u otros especialistas.
Significa, entre otras cosas, reconocer señales de alerta, escuchar, contener emocionalmente, orientar y saber cuándo derivar.
Desde esta perspectiva se desarrolla el Diplomado en Salud Mental para Profesionales de la Salud, que propone fortalecer el criterio de profesionales y técnicos para actuar desde su propia disciplina, integrando un enfoque biopsicosocial, promoción y prevención, evaluación inicial, psicopatología, comunicación terapéutica, intervención breve y derivación oportuna.
De esta manera, la formación busca ampliar la mirada sobre el paciente: comprender no solo aquello que ocurre desde una dimensión física, sino también los factores individuales, familiares, sociales y contextuales que pueden influir en su salud.
¿Qué puede hacer un profesional frente a una crisis emocional?
No todas las situaciones requieren la misma respuesta. Una crisis emocional, una desregulación o un episodio de alto impacto pueden demandar una primera intervención antes de acceder a atención especializada.
Por ello, uno de los ejes del diplomado son los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP), abordando herramientas para entregar una primera respuesta segura y responsable, junto con contenidos de intervención en crisis, contención emocional, derivación y autocuidado profesional.
A ello se suman estrategias de comunicación terapéutica, escucha activa, psicoeducación e intervención breve que permiten acompañar inicialmente al paciente, siempre reconociendo los límites del propio rol y articulando la atención con equipos o redes especializadas cuando sea necesario.
Detectar antes también es parte del cuidado
Abordar la salud mental no comienza únicamente cuando aparece una crisis. También requiere aprender a reconocer señales de alerta, factores de riesgo y factores protectores que permitan identificar oportunamente cuándo una persona podría necesitar mayor apoyo.
Este enfoque preventivo es parte de la formación propuesta por el programa, que incorpora fundamentos conceptuales de salud mental, promoción y prevención, evaluación inicial y reconocimiento de trastornos mentales prevalentes.
La detección temprana puede convertirse así en una herramienta relevante para orientar la atención y favorecer una derivación oportuna cuando la situación excede las competencias del profesional.
Cuidar a otros también plantea desafíos para quien cuida
Atender de manera recurrente situaciones de ansiedad, crisis o sufrimiento psicológico también puede generar desgaste en los equipos de salud, especialmente cuando no existen herramientas claras para responder frente a ellas.
Por eso, desarrollar competencias en salud mental no solo permite comprender mejor determinadas situaciones de los pacientes. También puede aportar mayor claridad respecto de qué corresponde hacer, hasta dónde intervenir y cuándo solicitar apoyo, aspectos que forman parte de una actuación profesional responsable.
El programa incorpora esta dimensión dentro de sus contenidos, incluyendo el autocuidado profesional junto con los criterios de derivación y la articulación interdisciplinaria.
La salud mental también es parte de una atención integral
Una atención integral no necesariamente comienza con tener todas las respuestas. En ocasiones, comienza con reconocer una señal, saber escuchar, entregar una primera contención y comprender cuándo es momento de recurrir a otros profesionales.
A través del Diplomado en Salud Mental para Profesionales de la Salud, Educación Continua UNAB busca fortalecer estas capacidades, entregando herramientas para que profesionales y técnicos puedan abordar situaciones de salud mental con mayor preparación y criterio, contribuyendo a una atención más integral, empática y centrada en las personas.
Por eso, desarrollar competencias en salud mental no solo permite comprender mejor determinadas situaciones de los pacientes. También puede aportar mayor claridad respecto de qué corresponde hacer, hasta dónde intervenir y cuándo solicitar apoyo, aspectos que forman parte de una actuación profesional responsable.
El programa incorpora esta dimensión dentro de sus contenidos, incluyendo el autocuidado profesional junto con los criterios de derivación y la articulación interdisciplinaria.