Priscila Rivera Ruiz, neuropsicóloga clínica y directora del Diplomado en Neurorehabilitación Transdisciplinaria en Personas con Accidente Cerebrovascular de la Universidad Andrés Bello, participó como expositora en el 4.º Congreso Chileno de Enfermedades Cerebrovasculares ACEVE 2026, realizado los días 18 y 19 de junio de 2026 en el Hotel Marriott de Santiago.
El encuentro, organizado por la Asociación Chilena de Enfermedades Vasculares Encefálicas, reunió a profesionales de distintas disciplinas vinculadas con la prevención, evaluación, tratamiento y rehabilitación del accidente cerebrovascular. Bajo el lema “ACV: liderar con ciencia, cuidar con impacto”, el congreso abordó temáticas relacionadas con investigación, implementación clínica, políticas públicas, educación y calidad del cuidado.
En el módulo “Controversias”, coordinado por el Dr. Arnold Hoppe, Priscila Rivera presentó la exposición titulada “Realidad virtual en neurorrehabilitación: ¿efecto neurobiológico o herramienta de adherencia?”. En esta instancia, defendió la postura de que la realidad virtual constituye principalmente una herramienta para favorecer la adherencia terapéutica en los procesos de neurorrehabilitaciónDurante su presentación, destacó que uno de los principales desafíos de la rehabilitación posterior a un accidente cerebrovascular es mantener la motivación, la participación activa y la continuidad del tratamiento. especialmente cuando los procesos son prolongados, repetitivos y demandantes. En este contexto, la realidad virtual puede contribuir a generar experiencias terapéuticas más atractivas, significativas y ajustadas a los objetivos funcionales de cada persona.
Asimismo, enfatizó que el valor de esta tecnología no radica únicamente en la posibilidad de producir cambios neurobiológicos, sino en su capacidad para facilitar la práctica repetida, entregar retroalimentación inmediata, graduar la dificultad de las tareas y aumentar el involucramiento del paciente en su propio proceso de recuperación.
La expositora señaló que la realidad virtual no reemplaza la intervención clínica ni el vínculo terapéutico, sino que debe ser utilizada como un recurso complementario, integrado dentro de un plan de rehabilitación individualizado, basado en evidencia y centrado en las necesidades, capacidades y metas de participación de cada persona.
Esta participación permitió fortalecer la vinculación entre la práctica clínica, la innovación tecnológica y la formación académica, difundiendo una mirada crítica y aplicada sobre el uso de nuevas tecnologías en neurorrehabilitación. Asimismo, se relaciona directamente con los principios formativos del Diplomado en Neurorehabilitación Transdisciplinaria en Personas con Accidente Cerebrovascular de la Universidad Andrés Bello.