Diplomados UNAB impulsan integración femenina en energía y potencia eléctrica

La creciente modernización del sistema eléctrico nacional y los desafíos asociados a la transición energética han instalado una necesidad urgente: fortalecer el capital humano especializado y avanzar hacia una industria más diversa e innovadora. En ese escenario, Educación Continua UNAB impulsa programas de formación avanzada que buscan ampliar la participación femenina en áreas estratégicas de energía y potencia eléctrica.

Para Fernando Vera Briones, director de los diplomados del área energía de Educación Continua UNAB, este desafío debe abordarse desde una mirada estructural y vinculada directamente al desarrollo de la industria.

“Yo no lo veo como un tema aislado de incorporar más mujeres, sino como parte de cómo fortalecemos el sistema en general”, explica.

Actualmente, programas como el Diplomado en Mercados Eléctricos y Transición Energética, el Diplomado en Sistemas de Generación aplicado a PMGD y el Diplomado en Tecnologías Smart Grids como Sistema Energético Sustentable han comenzado a mostrar una mayor presencia femenina, especialmente en áreas relacionadas con mercados eléctricos y transición energética.

Según Vera, este avance representa una señal positiva para un sector históricamente masculinizado.

“Si logramos integrar más talento femenino en formación especializada, lo que hacemos es ampliar la base de profesionales que pueden aportar al sector, y eso impacta directamente en la calidad de las decisiones técnicas y en la capacidad de innovación que necesitamos hoy en energía y potencia”, señala.

Formación conectada con la industria

Uno de los elementos más relevantes del modelo impulsado desde Educación Continua UNAB es la estrecha conexión entre formación académica y necesidades reales de la industria eléctrica.

Los contenidos de los diplomados están diseñados considerando desafíos concretos del sector energético, incorporando casos aplicados y experiencias vinculadas con la operación actual del sistema eléctrico nacional.

“La efectividad del modelo se asegura principalmente en la medida que no se queda solo en lo académico, sino que está conectado desde el diseño con lo que realmente pasa en el sector eléctrico”, afirma Fernando Vera Briones.

El académico destaca que este enfoque permite fortalecer competencias altamente demandadas por la industria, facilitando además una mejor proyección laboral de quienes participan en los programas.

“La idea es que estos diplomados no se queden solo en lo académico, sino que tengan un impacto real en el sistema eléctrico, tanto en empleabilidad como en el desarrollo de competencias que hoy el sector necesita”, agrega.

Acceso, permanencia y proyección

Más allá de aumentar el ingreso de mujeres a programas especializados, el foco también está puesto en asegurar continuidad y desarrollo profesional dentro de la industria energética.

Desde Educación Continua UNAB se busca fortalecer la difusión de los programas, facilitar el acceso y potenciar la vinculación con oportunidades concretas del sector eléctrico.

“Creo que el desafío hoy no es solo lograr la incorporación, sino que esa participación se mantenga y crezca de forma sostenida”, comenta Vera.

En esa línea, el director subraya que uno de los factores clave es acompañar la trayectoria formativa para que las estudiantes puedan completar exitosamente el proceso y proyectarse profesionalmente.

“No se trata solo de que las personas ingresen al programa, sino de que puedan terminarlo y realmente aprovecharlo para proyectarse en el sector”, sostiene.

Un impacto medible para el sector energético

El impacto del modelo desarrollado por Educación Continua UNAB se observa desde distintas dimensiones: aumento de participación femenina, permanencia en los programas y posterior inserción o crecimiento dentro de la industria eléctrica.

Para Fernando Vera Briones, el verdadero éxito se refleja cuando la formación especializada se transforma en oportunidades concretas de desarrollo profesional.

“Al final, la efectividad se ve cuando lo que se enseña en el aula efectivamente se traduce en capacidades que la industria necesita, y en oportunidades concretas dentro del sistema eléctrico”, concluye.

Con una propuesta académica alineada con los desafíos de modernización, sostenibilidad e innovación del sector energético, Educación Continua UNAB continúa fortaleciendo espacios de formación avanzada que contribuyen al desarrollo profesional y a la construcción de una industria eléctrica más diversa y competitiva.