El envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y la necesidad de avanzar hacia una atención más integral plantean nuevos desafíos para la Atención Primaria de Salud (APS) en Chile. Frente a este escenario, fortalecer las capacidades de los equipos que trabajan directamente con las personas, familias y comunidades se vuelve fundamental para responder a las actuales necesidades sanitarias.
La Atención Primaria constituye la principal puerta de entrada al sistema público de salud y desempeña un rol clave en la prevención, promoción y continuidad de los cuidados. Su fortalecimiento puede contribuir tanto al acceso oportuno como a disminuir brechas y mejorar los resultados sanitarios de la población.
“La Atención Primaria de Salud es la puerta de acceso al sistema de salud chileno”, explica Karin Stegmann, directora del Diplomado en Salud Familiar de la Universidad Andrés Bello. Por lo que todas las estrategias que permitan fortalecerla impactarán positivamente en los indicadores sanitarios, especialmente en los indicadores de morbi-mortalidad.
Una APS preparada para nuevos desafíos sanitarios
Las transformaciones demográficas, epidemiológicas y sociales han generado nuevas exigencias para los equipos de salud. El envejecimiento poblacional y la creciente presencia de enfermedades crónicas, entre otros fenómenos, requieren avanzar hacia una Atención Primaria con mayor capacidad resolutiva y un trabajo interdisciplinario estrechamente vinculado con las comunidades.
En este contexto, comprender el funcionamiento del sistema sanitario y el Modelo de Atención Integral de Salud Familiar permite a los profesionales reconocer necesidades y desarrollar respuestas acordes con las características de cada territorio.
“El conocimiento del modelo de salud chileno permite comprender, diseñar y organizar los servicios de salud para enfrentar de mejor manera los desafíos sanitarios del país”, señala Stegmann.
Esta mirada busca superar una atención centrada exclusivamente en la enfermedad para incorporar las distintas dimensiones que influyen en el bienestar de las personas, fortaleciendo al mismo tiempo la promoción de entornos saludables y la participación de las comunidades.
Equipos multidisciplinarios y atención centrada en las personas
Uno de los desafíos es fortalecer equipos capaces de abordar las necesidades de salud desde una perspectiva integral. En esta línea, la Estrategia de Cuidado Integral Centrado en las Personas (ECICEP) adquiere especial relevancia para el trabajo que se desarrolla desde la Atención Primaria.
“Las necesidades actuales de los sistemas de salud exigen formar equipos multidisciplinarios capacitados en la Estrategia de Cuidado Integral Centrado en las Personas (ECICEP)”, explica la directora del programa.
Este enfoque considera las dimensiones física, mental y social de la salud y promueve una participación más activa de las personas y comunidades en sus propios procesos de cuidado.
“Se trata de un modelo que considera la salud física, mental y social de las personas, fortaleciendo el vínculo entre equipos de salud, familias y comunidades”, agrega Stegmann.
Formación para fortalecer el trabajo en los territorios
Frente a estos desafíos, la formación continua de quienes se desempeñan en Atención Primaria adquiere un papel relevante. El Diplomado en Salud Familiar de la Universidad Andrés Bello busca desarrollar competencias de liderazgo y gestión que permitan a los profesionales contribuir al fortalecimiento del modelo de Salud Integral con enfoque familiar y comunitario en sus sectores, equipos y CESFAM.
La formación aborda ámbitos como gestión sanitaria, desarrollo de estrategias participativas, implementación de proyectos comunitarios, reconocimiento de activos presentes en los territorios y diseño de prácticas innovadoras en salud.
Dentro de esta perspectiva también cobra importancia el enfoque salutogénico, que pone atención en los recursos y capacidades que favorecen el bienestar de las personas y comunidades. “El enfoque salutogénico tiene un impacto importante en el autocuidado y el automanejo de la salud individual, familiar y comunitaria”, afirma Stegmann.
El rol de la Atención Primaria hacia el futuro
Los cambios que atraviesa el sistema sanitario refuerzan la necesidad de contar con profesionales preparados para trabajar de manera interdisciplinaria y desarrollar estrategias conectadas con las realidades de cada comunidad.
“La Atención Primaria seguirá siendo la puerta de acceso al sistema de salud pública chileno”, sostiene Stegmann.
En este escenario, establecimientos como los Centros de Salud Familiar (CESFAM) y hospitales comunitarios continuarán desempeñando un papel relevante en la respuesta a las necesidades sanitarias de la población.
A través del Diplomado en Salud Familiar, Educación Continua UNAB busca aportar a este desafío mediante la formación de profesionales capaces de fortalecer la Atención Primaria desde una mirada integral, preventiva y comunitaria, contribuyendo al desarrollo de equipos preparados para responder a las transformaciones presentes y futuras del sistema de salud.